La diabetes: una caja de Pandora

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Una de las cosas que más me atemoriza leer es sobre la gran cantidad de enfermedades a las que somos propensos los latinos y la falta de conocimiento que existe con respecto a muchas de estas enfermedades, como por ejemplo la diabetes tipo 2. Esta es una terrible y costosa enfermedad que tarde o temprano causa otros males y que por cierto puede prevenirse o retardarse. Sin embargo cuando esta enfermedad se llega a dar es practicamente irreversible y la gestora de otras dolencias, algunas potencialmente mortales. En muchos casos hay medidas preventivas que pueden ayudarnos a revertir o reducir sus daños e incluso frenar esta y otras enfermedades; sin embargo, en varias ocasiones desconocemos la información adecuada o la aplicamos de forma tardía. Otros problemas que agravan la situación con respecto a nuestra salud en general son creencias erróneas, una dieta pobre que no es balanceada y rica en alimentos nutritivos y naturales, una vida sedentaria, falta de visitas regulares al médico y una mala comunicación con los mismos.

En esta columna trataré sobre la diabetes tipo 2 y sobre la prediabetes, ya que esta condición es la antesala de esta enfermedad. Comenzaré clarificando que la diabetes tipo 1 es causada por la genética y otros factores desconocidos que desencadenan la aparición de la enfermedad. En este tipo hay una falta de insulina y esta se da de forma temprana en la vida de una persona. Sin embargo, la diabetes tipo 2 es causada por factores genéticos y directamente por el estilo de vida que uno lleva, y uno termina teniendo poca insulina o no puede utilizar la insulina de manera efectiva, usualmente se desarrolla cuando uno es adulto, pero ahora hay grandes índices de aparición en niños y gente joven.

La diabetes tipo 2 está en aumento y afecta seriamente a la población hispana aquí en los Estados Unidos y en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la diabetes como una “epidemia”, y esta palabra es precisa puesto que es una enfermedad que está en incremento de forma alarmante por todas partes y debe tomarse de forma seria. La OMS y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) estiman que actualmente el número de pacientes diabéticos en el mundo es de alrededor de 230 a 246 millones y estiman que podría aumentar a 380 millones de personas para 2025. Específicamente en América Latina un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) junto con la OMS, realizado hace un par de años atrás, indica que la diabetes incrementará sustancialmente entre hispanos de esas zonas en las próximas dos décadas. Lo mismo pasará con la población hispana y de otras raza en los Estados Unidos y otras partes del mundo según más informes. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) estima que para 2025 el costo médico y social a causa de la diabetes será de $514,4 mil millones en este país solamente.

Si las cifras no le dicen mucho, porque uno a veces uno no se alarma con los números, entonces imagínese que usted o alguno de sus conocidos o familiares potencialmente tendría que tolerar inyecciones diarias de insulina para mantenerse con vida por no haber sido cuidadoso con su dieta, por no incorporar actividades físicas en su rutina y controles médicos a tiempo. Así mismo, imagínese correr el riesgo de quedarse ciego o de que le amputen sus dedos por no haber tratado esta potencial enfermedad de forma seria. La realidad es que muchas veces la prediabetes e incluso la diabetes no son diagnosticadas a tiempo por nuestra propia negligencia, y el estilo de vida que la mayoría llevamos nos hace propensos a desarrollarla. Además a consecuencia de la diabetes tipo 2 uno puede padecer una decena de trastornos y otras enfermedades como por ejemplo: hipertensión arterial, glaucoma, cataratas, ceguera, arterosclerosis, miocardiopatía (enfermedad del músculo cardíaco), nefropatía (daño severo en los riñones), neuropatía (daño en los nervios). En pocas palabras, la diabetes es como una caja de Pandora, es una enfermedad que cuando se desata provoca muchos males más y consecuentemente hasta la muerte. Sin embargo, si uno llega a detectar la prediabetes a tiempo, cosa que se hace solamente con exámenes médicos, uno podría evitar o demorar el diagnóstico de la diabetes tipo 2 y así mismo ahorrarse mucho dinero en gastos médicos por el resto de la vida.

La Asociación Americana de la Diabetes nos indica que la “prediabetes es una condición en que los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre son más altos de lo normal pero no son tan altos como para llamarse diabetes. La prediabetes es una condición silenciosa, lo que significa que usted puede padecerla sin darse cuenta. La buena noticia es que al reducir el número de calorías y grasas, aumentar la actividad física y al bajar de peso se puede dar marcha atrás a la prediabetes y, por tal razón, retrasar o prevenir la diabetes tipo 2. Una vez que usted padece de diabetes, ésta no desaparece; por eso lo mejor es prevenirla”.

Así mismo esta asociación nos indica que las personas con riesgo de padecer de prediabetes o una futura diabetes pueden reducir el peligro significativamente al bajar de peso entre el 5 a 7% de su peso actual (algunos expertos recomiendan hasta un 10 a 15%). Aquellas personas que corren más riesgo de sufrir prediabetes y diabetes y quienes deben estar alerta son aquellos que: tienen sobrepeso, son sedentarios, tienen algún familiar cercano con diabetes, son de descendencia Latinoamericana, especialmente mexicana o puertorriqueña, han dado a luz a un bebé que pesó más de 9 libras o si padecieron de diabetes gestacional, tienen alta presión sanguínea (más de 140/90 mmHg), tiene su colesterol HDL bajo (en 35mg/dl o menos) o si sus triglicéridos están altos (en 250 mg/dl ó más).

La gran mayoría de personas con prediabetes no tendrán ningún síntoma. Sin embargo, a veces algunas personas con trastornos en su glucosa suelen quejarse de tener mucha sed, orinar frecuentemente, sentirse con mucha hambre y agotados. Así que hay que tener en cuenta las señales del cuerpo, considerando que estos síntomas podrían ser alertas a tiempo o ya tardías, o simplemente síntomas de otros problemas. Si uno tiene unos kilitos o libras de más, no es muy activo, duerme poco y además tiene una dieta mala es posible tener mayor propensión a la prediabetes u otros trastornos y enfermedades por lo que es importante ir al médico y tener un chequeo completo.

Es imperativo enfatizar también que mucha gente cree que se alimenta bastante bien cuando desconoce lo que es realmente nutritivo, saludable y balanceado por lo que es indispensable educarse seriamente al respecto y hablar con un médico y/o nutricionista. La dieta de varios latinos está compuesta de arroz blanco y varios alimentos fritos, y ambas cosas son bastante perjudiciales para la salud si se comen diariamente o en exceso. Hay que tener en cuenta que no solamente consumir dulces en abunancia podría causar la prediabetes y eventualmente la diabetes. Eso sí, hay suficiente evidencia que demuestra que el consumo de bebidas azucaradas está vinculado a la diabetes tipo 2, pero hay muchos más factores en nuestras dietas que nos afectan. Muchas veces uno es engañado por las etiquetas en los alimentos, así que hay que saber leerlas bien y saber qué es lo que se busca. Por ejemplo, muchas personas asumen que al reemplazar el pan blanco por un pan multigrano han mejorado muchísimo sus dietas, cuando lo que es realmente saludable y tiene un impacto positivo son los alimentos de granos enteros. El pan etiquetado como “multigrano” se hace con más de un tipo de grano; sin embargo, todos estos granos pueden ser refinados y no granos enteros. Y lo que es saludable para uno son lo que en inglés se conoce o etiqueta como “whole grain”. O sea aquellos granos que contienen las tres partes que lo componen (salvado, endospermo y germen) y que aportan todos los nutrientes.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad muy seria que no solamente afecta a la persona que la padece sino también de manera económica y emocional a sus familiares. Pequeñas medidas pueden tomarse para tratar de prevenir este mal, y como dice el sabio y conocido refrán: “Más vale prevenir que lamentar” y desgraciadamente la diabetes es una enfermedad de varias lamentaciones, es una terrible caja de Pandora que nadie debería atreverse a abrir pues es la causante de muchos padecimientos más. Si está en nuestras manos evitar o retardar esta enfermedad o revertir la prediabetis hay que hacerlo, como así mismo se debe hacer con otras enfermedades. Nadie quiere envejecer dependiente de miles de medicamentos y completamente achacoso, sobre todo si es que esto se puede evitar. Para eludir o retardar enfermedades no hay mejor cosa que comer saludablemente, hacer ejercicio diariamente y visitar al doctor regularmente. En pocas palabras, poner nuestra “mente” en vivir mejor y con calidad.

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